Libro: La genética divina

Escrito por Ezra Ma


La Biblia dice que en el interior del hombre existe una lucha constante entre el Espíritu y la carne. La carne, el cuerpo corrompido, transmutado, que sufrió una mutación genética por causa del pecado, produca enemistad, odio, celos, envidia... No obstante, al recibir a Jesucristo, por la fe, el hombre es "inseminado" con la vida divina, con el ADN divino, convirtiéndose en hijo de Dios, y desde ese momento comienza a operar un proceso metabólico en su ser, que cambia su destino.

En la vida humana, el hijo se parece al padre porque posee su genotipo. Lo mismo sucede con la filiación divina: el nuevo nacimiento, el crecimiento, la transformación, la madurez nos hace semejantes a Dios para, finalmente, heredar todo lo que Él es, tiene e hizo por nosotros. 


¡Vale la pena comprobar más detalles sobre el tema en la lectura de este libro!


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